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🎌 Soul’d Out y su velos Hip-Hop japonés


CarlosMX
Super Usuario

Soul’d Out, la legendaria banda de hip-hop japonés que conquistó al mundo. 

 

Imagínate agarrar la energía del rap noventero, meterle una velocidad endemoniada a las rimas, sumarle ritmos electrónicos súper pulidos y empaquetar todo con esa estética tan extravagante que solo en Tokio saben armar. Eso era exactamente Soul’d Out, una de las bandas más chidas y originales que dio la escena del hip-hop en Japón a principios de los 2000. 

¿Quiénes eran estos cracks? 

El grupo estaba compuesto por tres talentosos que embonaban a la perfección:

  • Diggy-MO: El vocalista principal y el alma del grupo. Este compa no solo rapeaba a un millón de palabras por minuto, sino que tenía un timbre de voz raspadito muy característico y una habilidad para meterle melodía al rap que te dejaba con la boca abierta. Imposible no reconocerlo por sus gorras gigantescas.
  • Bro.Hi: El encargado del beatbox y el rap secundario. Le daba esa fuerza urbana y callejera a los tracks, haciendo el contrapunto perfecto con la voz de Diggy.
  • Shinnosuke: El cerebro detrás del sonido. Este señor se encargaba de las pistas y la producción, mezclando funk, jazz, pop y EDM. Sin sus ritmos bien trabajados, la magia no hubiera estado completa.

Del anime a los oídos del mundo

Si el nombre te suena de algo y no sabes bien de dónde, lo más probable es que los hayas escuchado en algún soundtrack. La banda era súper fan del anime y la cultura pop. De hecho, le entraron con todo a la franquicia de JoJo’s Bizarre Adventure con la rola "Voodoo Kingdom", que fue el tema principal de la película de Phantom Blood. El nivel de conexión fue tal que el mismísimo Hirohiko Araki, creador del manga, les diseñó la portada de un disco y bautizó a un personaje con el nombre de Diggy-MO.

También dejaron su huella en otros clásicos animados, como en Bleach con la canción "ALIVE", o en Yakitate!! Japan con "To All Tha Dreamers".

 

El legado del sonido futurista.

Aunque la banda se separó en 2014, su música envejeció bastante bien. No suena al típico hip-hop genérico; era una propuesta arriesgada, llena de arreglos complejos, cambios de ritmo inesperados y una vibra de fiesta futurista que te levanta el ánimo de volada.

 

¿Por dónde empezar?

Entrarle a su catálogo en Deezer y armar una buena lista de reproducción, aviéntate estas rolas para empezar:

  1. To All Tha Dreamers (Puro ritmo para arriba)
  2. Megalopolis Patrol (Para ver la velocidad de rimas en su máxima expresión)
  3. Voodoo Kingdom (Elegante, oscura y pesada)
  4. Catwalk (Funk puro para mover la cabeza)

 

Ponte los audífonos y dale un chance a su discografía. Lo más seguro es que después de tres canciones andes intentando imitar el rap a mil por hora de Diggy-MO en la regadera, aunque no le entiendas ni media palabra al japonés.